A tu lado
2 junio, 2022

Cambio de look

Me ha llegado un WhatsApp que, con esta nuestra preocupación ecológica actual… pues… me intriga: la redondez de nuestro planeta azul se ha contoneado un poco y… ¡ha adquirido la forma de un corazón!

También cambia el color. Ahora es rojo.

Y los continentes se acercan todos entre sí y se apiñan unos junto a otros
Pareciera que, aunque lejanos y diversos, quieren ahora unirse para formar ese único gran corazón planetario…

No sé de quién ha brotado la inspiración: formas, color, ubicación distinta…, pero que me ha hecho pensar.

Ese corazón, símbolo donde los haya de AMOR… ¿no es el sueño de Dios para la entera HUMANIDAD? Sí. El primer sentir de Jesús es invocarle: ¡ PADRE NUESTRO!

El rojo, simbólico rojo, también de amor…
Y de sangre y sufrimiento.
Tanta vida humana rota, ensangrentada, no solo por guerras palmarias, contemporáneas…
injusticias sistémicas que me superan y yo no alcanzo…
Pero… ¿qué tal si nos hacemos un chequeo sincero para diagnosticar en qué porcentaje contribuimos a esa mancha roja, de sangre, de sufrimiento?

Y en la del AMOR, sí, con mayúsculas; porque es el que Jesús en el evangelio nos pide: «… cómo Yo os he amado, amaos unos a otros… en esto se conocerá que sois mis discípulos» .

Lejos no. Cerca, a mí vera, a mi alcance; en mi entorno cotidiano…

El chequeo puede diagnosticar también el bálsamo que cura heridas. Acogida que arrima y pulveriza soledades. Respeto y cariño que hacen germinar vida y felicidad sencilla, la cotidiana, tan buena como el pan de cada día, sin alharacas ni ruido…

Nos quedamos contemplando ese nuevo look, original mapa mundi…

¿QUÉ MÁS PUEDE SUGERIRNOS?

Teresa Zugazabeitia FI