En los últimos 40 años España ha experimentado unos cambios espectaculares en los aspectos políticos, económicos y sociales. La sociedad española resultaría irreconocible con los ojos de los años 70 del siglo pasado.
Según datos de Eurostat, España en el año 2016 y en el conjunto de la UE-28:
Con la imagen que nos dan las cifras anteriores, la aparente victoriosa salida de la crisis que vivimos desde hace cerca de diez años, nuestro sol, buen clima y carácter abierto y festivalero, España se posiciona entre los cinco mejores países de la UE-28. Y claro que España es un gran país y los españoles un gran pueblo, pero si no reconocemos y aceptamos nuestra pésima situación en ámbitos formativos y se toman medidas para mejorar esta situación jamás llegaremos a ser de forma global la quinta potenciaeuropea.
Así, cuando introducimos aspectos sociales en la valoración, nuestra posición empeora, como ocurre con el índice de calidad de vida EPA (Estándar de Poder Adquisitivo, Calidad de vida, Eurostat), en el que España con valor de 91 pasa a ser el decimotercer país con mejor índice dentro de los países UE-28.
Pero la situación comparativa se hace aún peor cuando analizamos nuestra posición en los ámbitos formativos, de forma que analizando el máximo nivel de formación alcanzado por la población entre 25-64 años entre los países de la UE-28 y en el año 2015, España:
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